• Limpia de forma periódica (No superior al año) todos los elementos visibles de la ventana o puerta, usando agua templada completamente limpia y frotando con trapos, preferentemente de algodón.
  • Nunca utilices elementos abrasivos, punzantes, cortantes o similares para la limpieza, ni tampoco uses disolventes ni detergentes ácidos o agresivos. Si lo haces, pueden salir manchas o rayas, que serán muy difíciles de quitar
  • Después de la limpieza, lubrica aquellas piezas sometidas a la fricción como bisagras, fallebas, compases, raíles, ect.
  • Los agujeros practicados en la parte inferior del cerco, deben mantenerse libres evitando que se obstruyan ya que tienen que facilitar la evacuación del agua recogida en la superficie de las ventanas o puertas.

Jaca

Si quieres que tus ventanas y puertas de aluminio funcionen siempre correctamente y se conserven durante la vida útil del edificio, ten en cuenta estas acciones:

  • Hacer un control visual a fin de detectar cualquier anomalía en los vidrios.
  • Controlar visualmente y mediante tacto, el estado de los sellados. Estos tienen una duración determinada ya que pueden resecarse y agrietarse, por lo que tendremos que repararlos o sustituirlos.
  • Supervisar los puntos de encuentro entre los materiales por si hubiera alguna anomalía.
  • Inspeccionar los elementos practicables observando que el funcionamiento sea correcto
  • Observar que los perfiles no hayan sufrido daños por golpes, roces o ralladuras.
  • Revisar las juntas entre vidrios y perfiles

Todo esto te ayudara a que no exista disminución en estanqueidad, aislamiento, permeabilidad y demás características técnicas y estéticas de las ventanas y puertas de aluminio.